Como paso de pronunciarme acerca de Crepúsculo porque, bueno, es momento de crecer y dejar atrás el horror, quiero comentar otra famosa serie. Una trilogía de Best Seller que, la verdad, no está mal. Aunque tampoco es que esté bien. Es extraña mi relación con esos libros ya que aunque no me gustan del todo tampoco me disgustan mucho. Son altamente adictivos, pero el nivel de adicción es el de una plácida Coca-Cola: sabe bien, tiene buen marketing, buen envoltorio. Bebes y bebes y bebes y cuando te das cuenta de has bebido la botella entera. La de dos litros. No es como Crepúsculo. Eso es el nivel de adicción de la cocaína. Es fea, sabes que contiene ralladura de ladrillo y laxante para bebés y encima de hace sangrar. Cuando te das cuenta lo has perdido todo, estás babeando en un lavabo y te has hecho polvo el cerebro.
Las metáforas son lo mío.

Hola, soy Lisbeth Salander, alias Mary Sue. Pero anda que no molo, cojones.






