Sólo a un japonés se le ocurriría llamar a un videojuego “Madre”. Simple y llanamente, Madre. Y que el juego fuera sobre un ser alienígena que pretende dominar el mundo, y que aun así el juego se llame Madre. Y para colmo, lo sacó Nintendo. Y es una trilogía.
Uno de los juegos más raros de Supernintendo.
Pero yo me voy a centras sólo en Mother 2 (la secuela del Mother original que salió para la Famicom Japonesa y que nunca llegó a occidente) un juego que salió para Supernintendo y que cuando fue adaptado para EEUU, los traductores yanquis tuvieron otro de esos bonitos accesos de creatividad y algo de (más…)
Como he repetido hasta la saciedad a lo largo de esta semana, la mierda nos rodea por todas partes de manera inevitable. Pero mientras que en muchos casos esta es fácilmente identificable, como en el cine, la tv, comics, etc. Hay campos en los que cuesta algo más diferenciar la mierda real de la mierda real de lo que no lo es. Y en pocas partes sucede eso con tanta frecuencia como en el mundo del arte.
Ya comentábamos ayer lo de la plaga de coprófagos que nos rodean. Toda esa gente que nos rodea y disfruta alimentando su cuerpo o su mente con toda la mierda que pueden. Hoy vamos a centrarnos un poco más en los segundos, porque sinceramente, los primeros dan demasiado asco como para entrar en detalles. Así que veamos unos cuantos ejemplos de todos estos comemierdas con los que tenemos la desgracia de compartir el planeta.
Se debería tatuar algo así en la frente de cada comemierda del mundo
Si nos dedicamos a hablar de la mierda es inevitable hacerlo también de quienes disfrutan de ella, de aquellos que disfrutan de su presencia, de quienes la consumen con fruición. En resumen, de todos aquellos coprófagos que se deleitan con el consumo de la mierda. ¿Pero qué es exactamente la coprofagia? ¿Cómo son quienes la practican? Y por ultimo pero no menos importante ¿Qué clase de mierda consumen?
Mucho se habla de la mierda a diario, es imposible estar vivo y no estar en contacto con la mierda en alguna de sus formas. Pero pese a que casi se podría decir que la mierda nos rodea ¿Qué sabemos realmente de ella? ¿La conocemos lo suficiente como para hablar de ella con conocimiento de causa o nos da tanto asco que preferimos ni pensar en ella? Vamos a indagar un poco en que es realmente la mierda para comprobar si de verdad sabemos lo que es.
“Y una mierda así de grande” Le dije a Diógenes cuando me exigió cumplir la apuesta de los Oscars